lunes, 11 de enero de 2016

CONCLUSION

La globalización es un fenómeno que se experimenta en todo el mundo. Hay malestares e inconformidades tanto en los países pobres como en los ricos. La famosa competencia internacional, resulta cara, aumenta y genera problemas sociales. Tenemos que aprovechar al máximo las ventajas que proporciona la globalización cultural, que acerca a los pueblos y los enriquece, y representa una gran oportunidad para elevar el nivel de vida de las comunidades.
Nos vemos envueltos en un constante bombardeo de información y transformaciones en todos los sentidos: culturales, económicos, sociales y políticos, en donde el dominio de la economía está por encima de la producción y las corporaciones transnacionales o globales tienen un poder influyente sobre los Estados dominados. Las empresas se fusionan para obtener capital y poder competir unos con otros.
No queda más que decir que esta nueva tendencia nos obliga a obtener una mejor preparación en todos los sentidos para estar a la vanguardia de los nuevos tiempos. También debemos tener claro que como países tenemos que estar conscientes de nuestras capacidades, ya que para competir en este mercado global, necesitamos estar a cierto nivel para poder incursionar. Es necesario que los países menos desarrollados reciban apoyo de los países más desarrollados para que impulsen y puedan tener un mayor y mejor desempeño comercial con otros países.
Además del ámbito económico, donde se ven los mayores beneficios de la globalización; se debe de estar conscientes de los otros efectos que consigo conlleva este fenómeno. Para con esto trabajar unificadamente los diferentes países y no dejar perder las bases y cimientos culturales de cada región. Asi mismo regulando la protreccion a la propiedad intelectual de cada pais por medio del estado, con el fin de que se reconozca el trabajo de quien realmente lo ha realizado.

Autores y teorías

Para autores como Immanuel Wallerstein o Noam Chomsky, la globalización es un viejo proceso, se puede remontar al imperio romano o al expansionismo helenista, pero fundamentalmente se inicia con el surgimiento del capitalismo, con los viajes de descubrimiento y la conquista del continente americano, pues estas accionesrespondían a la expansión de un modelo occidental y a la conformación de un sistema o modo de producción determinado por el carácter internacional de las relaciones sociales de producción. Sin embargo, muchos de los elementos que observamos en el mundo contemporáneo no encuentran su explicación sólo en aquellos fenómenos de expansión, como la estructura tecnológica, el avance en los transportes, las comunicaciones, la informática, 5 la Internet, etcétera. Efectivamente, un rasgo muy destacado de la estructura tecnoeconó- mica en nuestros días es la internacionalización de sus componentes, desplazando el nivel estatal y político de la toma de decisiones en favor de una racionalidad económica, regida por las empresas y corporaciones multinacionales, así como organismos financieros internacionales, y por una autodeterminación tecnológica que desplaza al trabajo como elemento de acción política.

Néstor García Canclini prersenta tres tendencias caracterizan la situación latinoamericana respecto de este tema. En primer lugar industrias culturales han pasado a ser los actores predominantes en la comunicación y en la formación de la esfera pública. También ocupan, dentro de cada sociedad, un lugar más significativo que las manifestaciones artísticas y culturales tradicionales en la actividad económica para las altas inversiones que movilizan la generación de empleos y el intercambio económico y simbólico con otras naciones. Sin embargo, el tercer rasgo es contradictorio con los dos anteñores: en estos mismos años en que las industrias culturales ganan un lugar central se reduce la producción editorial, y cinematográfica de los países latinoamericanos y se transnacionaliza la propiedad de los medios de producción. En la publicación de libros, Argentina y México han debilitado sus industrias mientras empresas transnacionales con base en España se convierten en protagonistas del mercado regional en cine, televisión y música, salvo Brasil y México, las impoj-taciones prevalecen cadavezmás sobre la producción endógena y sobre la capacidad exportadora de los países latinoamericanos. Este trabajo interpreta que la privatización y transnacionalización de las industrias culturales, y la desresponsabilización de los Estados respecto de ellas, ha generado una declinación de la vida pública y de la representación de las sociedades nacionales en los medios de comunicación. Propone replantear las políticas culturales superando el horizonte de lo micropúblico local o nacional y buscando modos de acción en las esferas meso y macropúblicas (nacional y transnacional). 



Linea del tiempo


LOS EFECTOS DE LA GLOBALIZACION EN LA CULTURA

Si la globalización implica un reordenamiento económico, político y social en todo el mundo, los sistemas culturales también son sometidos a una recomposición a escala nacional e internacional. En este sentido, para Néstor García Canclini el proceso de la globalización ha conllevado cuatro grandes transformaciones en el ámbito cultural:
1. El predominio de las industrias electrónicas de comunicación sobre las formas tradicionales de producción y circulación de la cultura, tanto ilustrada como popular.
2. El desplazamiento de los consumos culturales de los equipamientos públicos (teatros, cines, bibliotecas, casas de la cultura y salas de concierto) a los medios electrónicos que llevan los mensajes a domicilio (radio, televisión, video, internet, etc.).
3. La disminución del papel de las culturas locales, regionales y nacionales ligadas a los territorios e historias particulares en beneficio del incremento de los mensajes generados y distribuidos mediante circuitos transnacionales.
4. La redistribución de responsabilidades del Estado e iniciativa privada respecto de la producción, financiamiento y difusión de los bienes culturales.
Estas tendencias han respondido al proceso de globalización que implica, por un lado, el rápido desarrollo de las comunicaciones y, por el otro, el intento de imponer y reproducir una sola cultura (llámese global, occidental o estadounidense).
En este contexto se han presentado dos claros caminos a seguir en términos culturales: la constitución de una cultura mundial que sea única y homogénea con el objeto de facilitar los flujos comerciales y obtener mayores ganancias al economizar tiempo y esfuerzos y; la idea de fortalecer la diversidad cultural y la creatividad en el mundo como mecanismos idóneos para enfrentar las desigualdades sociales.
En síntesis, se debate entre la emergencia de una cultura global y la resistencia de las culturas nacionales. El resultado de esta dinámica ha sido el surgimiento          de crisis de identidad, lo cual se complica aún más al crearse nuevos referentes culturales.
Bien podría afirmarse que la tendencia a la homogeneidad cultural es la que priva en el mundo contemporáneo. No obstante, según García Canclini el problema es más complejo.
Pese a la variedad e intensidad de los procesos de globalización, ésta no implica la unificación indiferenciada ni la puesta en relación simultánea de todas las sociedades entre sí. Los países acceden de manera desigual y conflictiva a los mercados económicos y simbólicos internacionales.
A esta situación debe sumarse el claro dominio de Estados Unidos sobre la cultura internacional a través de sus redes de información y empresas de entretenimiento, lo cual genera la ausencia de una oferta multicultural equilibrada y; las tendencias que empuja el modelo neoliberal de desarrollo en el área cultural (reducción de fondos para la educación, la investigación y la difusión cultural, por ejemplo).
Con base  en el neoliberalismo también hay que señalar el papel actual que juegan los Estados en la dimensión cultural. Éstos han reducido su acción a la simple protección del patrimonio histórico y a la promoción de ciertas artes tradicionales, cediendo la importante tarea de promover la cultura a la iniciativa privada.
En este escenario la labor de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha sido muy valiosa. Desde su fundación hasta la actualidad este organismo internacional ha velado por el respeto a la diversidad cultural.


PROBLEMATICA

La revalorización de la vida pública asociada a un resurgimiento de las industrias culturales latinoamericanas no ocurrirá sin una revitalización del papel de Estado, no tanto como propietario de los medios sino como coparticipante y regulador junio con la sociedad civil. Dado que la esfera pública y la ciudadana se desarrollan ahora con un horizonte transnacional, los organismos supranacionales (UNESCO, BID, OEA, Convenio Andrés Bello, SELA, Mercosur) pueden cumplir un papel decisivo para que las interacciones comerciales se relacionen con otras interacciones sociales y culturales donde se gestiona la calidad de vida y que no son reductibles al mercado, como los derechos humanos, la innovación científica y estética, la participación social, la presentación de patrimonios naturales y sociales, las reivindicaciones de mayorías y minorías.

Las industrias culturales han pasado a serlos actores predominantes en la comunicación social y en la constitución de la esfera pública. En la formación de las naciones latinoamericanas la literatura, las artes visuales y la música proporcionaron los recursos culturales para las reflexiones fundacionales, la elaboración discursiva sobre lo que se llamaba «el ser nacional» y las imágenes que emblematizaban la identidad de cada nación: de Sarmiento y Arguedas hasta Neruda, Paz y Borges, desde el muralismo mexicano y boliviano hasta el tango y el folclore andino. Sólo laradio comenzó a desempeñar este papel unificador de las sociedades nacionales antes de la mitad de siglo, y el cine en los países que lo tenían (Argentina y México). Pero la estructura del desarrollo cultural cambia a partir de los años cincuenta con el surgimiento de la televisión, la expansión masiva de la radio en los mismos años y luego el vídeo y la informática desde mediados de los 80.

Las comunidades internacionales de espectadores reducen la importancia de las diferencias nacionales. Sobre todo las generaciones jóvenes guían sus prácticas culturales de acuerdo con información y estilos homogeneizados, captables por los receptores de diversas sociedades con independencia de sus concepciones políticas, religiosas o nacionales. Los consumidores de diferentes clases sociales son capaces de leer las citas de un imaginario multilocalizado que la televisión y la publicidad agrupan: los ídolos del cine hollywoodeme y de la músico, pop, los diseños de pintores famosos, los héroes deportivos y los políticos de varios países componen un repertorio de signos en constante disponibilidad. Los cambios que están ocurriendo en la cultura desde mediados de este siglo, especialmente desde los años sesenta a la actualidad, pueden condensarse en la diferencia entre internacionalización y globalización. La internacionalización de las economías y las culturas, desarrollada a lo largo de la modernidad, consistió en abrir las fronteras geográficas de cada sociedad para incorporar bienes y mensajes de otras.




Para saber mas ...

https://www.youtube.com/watch?v=05x5fOIqfPM


ANTECEDENTES

El proceso de globalización que se ha venido desarrollando con gran fuerza desde la década de los ochenta del siglo XX ha tenido grandes impactos en el área de la cultura. En este sentido, es importante señalar que la globalización no es sólo un proceso económico y financiero, sino también un proceso cultural que ha implicado una nueva forma de organización social en todos los niveles. 

Es importante que señalemos que al término de la segunda guerra mundial, el mundo experimentaba un proceso de internacionalización del capital; con diferentes planes se apoyo a la reconstrucción, poniendo en integración a distintos países. Esto es un parte aguas y base para el desarrollo de lo que hoy llamamos como globalización.
En un principio parece que la globalización tiene plenamente un sentido mayormente económico; sin embargo el impacto de este fenómeno no es solo en lo económico, impacta en todos los aspectos diarios de la vida de un país. Por esto mismo, la globalización al influenciar en distintos aspectos, tiene lo que se puede denominar cultura política global; el respeto a los derechos humanos, la calidad de vida, democracia, empleo, preocupación por el medio ambiente, entre otras, son enumerados en la llamada agenda global.
Actualmente estamos impactados por procesos globales, de una magnitud sin precedentes. Como aspecto positivo, nuestro mundo se caracteriza (y cada vez más) por un incremento vertiginoso de los intercambios, tanto de capitales, bienes y servicios, como de información, ideas, tecnologías y pautas culturales. Como aspecto negativo, experimentamos procesos de enorme concentración de la riqueza y de marginación social, y un agrandamiento vertiginoso de la brecha entre países desarrollados y subdesarrollados del mundo, mientras se perfila en el horizonte una crisis ecológica de alcance planetario