La globalización es un fenómeno que se experimenta en todo el mundo. Hay malestares e inconformidades tanto en los países pobres como en los ricos. La famosa competencia internacional, resulta cara, aumenta y genera problemas sociales. Tenemos que aprovechar al máximo las ventajas que proporciona la globalización cultural, que acerca a los pueblos y los enriquece, y representa una gran oportunidad para elevar el nivel de vida de las comunidades.
Nos vemos envueltos en un constante bombardeo de información y transformaciones en todos los sentidos: culturales, económicos, sociales y políticos, en donde el dominio de la economía está por encima de la producción y las corporaciones transnacionales o globales tienen un poder influyente sobre los Estados dominados. Las empresas se fusionan para obtener capital y poder competir unos con otros.
No queda más que decir que esta nueva tendencia nos obliga a obtener una mejor preparación en todos los sentidos para estar a la vanguardia de los nuevos tiempos. También debemos tener claro que como países tenemos que estar conscientes de nuestras capacidades, ya que para competir en este mercado global, necesitamos estar a cierto nivel para poder incursionar. Es necesario que los países menos desarrollados reciban apoyo de los países más desarrollados para que impulsen y puedan tener un mayor y mejor desempeño comercial con otros países.
Además del ámbito económico, donde se ven los mayores beneficios de la globalización; se debe de estar conscientes de los otros efectos que consigo conlleva este fenómeno. Para con esto trabajar unificadamente los diferentes países y no dejar perder las bases y cimientos culturales de cada región. Asi mismo regulando la protreccion a la propiedad intelectual de cada pais por medio del estado, con el fin de que se reconozca el trabajo de quien realmente lo ha realizado.





